Cuando llegamos al Donamaria estaba cubierta por una espesa y húmeda
niebla. Como mi alma, como mis sentimientos. Era nuestro aniversario. No nos
felicitamos al levantarnos por la mañana. Persistía la ley del hielo,
hablábamos lo menos posible, aún así, decidimos salir a dar un
paseo. No recuerdo si era domingo, no sé, si tú, o yo, propuso el
itinerario.
En Irún, el sol ya calentaba, en Donamaria hacia frio. Poco a poco se fue la niebla, y empezamos a caminar hacia la torre. La llamada de teléfono me sobresalto, Fina una vieja amiga me felicitaba, me puse tan triste, mi voz se quebró, le hice creer que su llamada y que recordará la fecha, me había emocionado. Después de hablar con ella Una especie de bálsamo protector me invadió y me dedique a disfrutar del hermoso paisaje salpicado de muchos tonos de verde
Admiramos la torre medieval y nos quedamos a comer por la zona, luego el silencio nos acompañó hasta nuestra casa.
Han pasado los años todo término entre nosotros. Muchas veces recordé ese día tan triste, fue el principio del fin.
En Irún, el sol ya calentaba, en Donamaria hacia frio. Poco a poco se fue la niebla, y empezamos a caminar hacia la torre. La llamada de teléfono me sobresalto, Fina una vieja amiga me felicitaba, me puse tan triste, mi voz se quebró, le hice creer que su llamada y que recordará la fecha, me había emocionado. Después de hablar con ella Una especie de bálsamo protector me invadió y me dedique a disfrutar del hermoso paisaje salpicado de muchos tonos de verde
Admiramos la torre medieval y nos quedamos a comer por la zona, luego el silencio nos acompañó hasta nuestra casa.
Han pasado los años todo término entre nosotros. Muchas veces recordé ese día tan triste, fue el principio del fin.
Hoy soy otra persona he madurado, no pienso en el pasado tengo un futuro
por descubrir.
No comments:
Post a Comment