He cogido el bus por los pelos, el tiempo se me ha pasado volando con mi amiga del alma, hace mucho que no teníamos tiempo de charlar.
El autobús
está demasiado lleno imposible sentarse, tres señoras con muchas bolsas ocupan demasiado
espacio, hablan muy alto
-Has visto a Miren, que mal le queda la falda.
-Está muy
gorda.
-No es para
tanto, son las caderas.
-¿Y ese
novio que se ha echado?
-A mí me
parece majo, es de mi barrio.
-Se quedo
viudo hace poco.
-¿SI? No fastidies, tendrá hijos, nietos, y hasta
perro, menuda joya.
-Ja ja ja,
como casi todo el mundo.
-Bueno
chicas, mí parada agur.
-Esta rara
¿no te parece?
-Hay rumores
de que su yerno está en la cárcel.
-Ya me
parecía que algo pasaba.
-Algún
trapicheo, sí ya se veía tanto coche y tanto viaje.
−Te dejo, mi
parada.
−Nos vemos
el jueves
La última señora se quedo sola con sus bolsas
y sus pensamientos igual que yo.
Como habrá
pasado la tarde Nico, desde el accidente no es el mismo, se ha vuelto
insoportable, yo hago todo lo que puedo por complacer sus mínimos caprichos,
pero estoy tan cansada que me gustaría escapar de esta situación.

No comments:
Post a Comment