Confinamiento 26 de marzo del 2020
Tengo que sacar a Txiki, el también nota el encierro
al que estamos sometidos por el virus, salimos a la calle, toco el pomo de la
puerta a través de la manga del abrigo, siento desconfianza de los pocos transeúntes
que pasan, nos miramos recelosos, procuramos alejarnos lo más posible, ya no
hay saludos perrunos, Txiki no tiene a ninguno de su genero a quien olisquear.
En la calle el silencio es abrumador, solo oigo mis pasos. Tengo miedo de tanta
soledad


